|
|||
| Comodidad o conveniencia |
|
La crisis está cerca, ahí afuera, no hace alta caminar mucho para hallarla. Se la percibe cada vez con Ante esta situación, que no es privativa de nadie sino que nos afecta absolutamente a todos en mayor o menor medida sin que alguien logre zafar de su onda expansiva y los daños colaterales que ocasiona, debemos adaptarnos, lo más pronto posible, y hacerle frente de la mejor manera. Ese antiguo dicho, que asegura que la unión hace la fuerza, no es una frase mentirosa, de ninguna manera, y es totalmente aplicable a etapas como las que nos tocan vivir en la actualidad. Estamos plenamente convencidos de que, agrupándonos, juntándonos e involucrándonos, conseguiremos algunos logros interesantes para paliar esta aciaga situación. La comodidad, por mencionar un ejemplo, no es para nada recomendable a la hora de realizar las compras de los artículos necesarios para la subsistencia porque, por no molestarnos demasiado, podemos llegar a pagar precios muy altos por algo que no lo vale. Tomar conciencia de que a menor comodidad mayor es la conveniencia es una cuestión que debe ocupar gran parte de nuestros pensamientos. Para conseguir algunas rebajas en los precios de las compras que realizamos, lo conveniente sería unificar esfuerzos con algunos vecinos, o amigos, para ir directamente a los mayoristas y proveedores de los artículos que precisamos adquirir. El trámite no es para nada cómodo porque requiere movilizarse en vehículos, tener paciencia para esperar algún tiempo, buscar los precios y calidades satisfactorios, entre otras cosas. Sería como formar una especie de cooperativa de compras, para lo cual se deben establecer de antemano las pautas a seguir en todo el proceso que va desde la recaudación del dinero hasta el reparto de las compras. Intentaremos graficar la propuesta. Tres familias se juntan para realizar las compras. Necesitan adquirir sardinas enlatadas. Comprando una caja de 12 latas consiguen un precio muy favorable. A la hora de la distribución de las latas se reparten proporcionalmente de acuerdo con el número de integrantes de cada núcleo familiar. No es necesario ser tan estrictos y debe primar el criterio amplio y el sentido común. El sistema es aplicable a cualquier compra que necesiten realizar: alimentos, frutas, verduras, vestimenta, calzados, materiales, etcétera. Favorecería además al acercamiento y entendimiento de las personas. La verdad es que con probar no se pierde nada y puede llegar a ser una experiencia beneficiosa. Es el momento de dejar de lado la comodidad para buscar la conveniencia porque es una manera simple hacer rendir el dinero. MGT/10.-
|


mayor nitidez. También se nota su expansión y crecimiento, sin prisa pero sin pausa, lo cual seguirá ocurriendo hasta que a alguien se le encienda la lamparita y comience el retorno a la normalidad, por así decirlo.