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| Círculo perverso |
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Para estar sanos… Después de muchas vueltas, cavilaciones y conjeturas, llegamos a la conclusión de que, para estar sanos y sin ninguna dolencia, tendremos que mudarnos a otro planeta, a comenzar de cero. Cero modernidades, cero exigencias laborales, ¡nada de preocupaciones! En la última entrevista que tuvimos con el médico, este volvió a recalcarnos que debemos dejar de lado, definitivamente, al El mundo, en el que vivimos todos, es sobradamente estresante. El tiempo no alcanza, la plata tampoco y cada vez se exige de nosotros más y más. Imposible salir de este pernicioso círculo vicioso en el que alguien nos metió, contra nuestra voluntad. Si queremos lograr el éxito y triunfar, seguramente empeñaremos en esa ardua empresa, la vida y la salud. En cuanto a los conservantes, aquí se pone un poco más complicada la situación. Alimentarse diariamente, sin ingerir algún tipo de conservante, es más difícil que pellizcar un espejo. Todo comestible lo tiene, algunos más, otros menos. Prácticamente no quedan opciones alimentarias que estén libres de sustancias artificiales, utilizadas con el fin de alargar la vida de los productos. Si tenemos la suerte de adquirir muchas frutas y vegetales, tampoco estaremos exentos de peligros, la mayoría Adiós amigos, nos volveremos a encontrar, tal vez en algún planeta inhóspito, lleven fósforos, por las dudas. MGT/11.- |


estrés y a los conservantes. Ambos elementos constituyen una mala yunta. Un consejo aparentemente simple, pero absolutamente inaplicable.
contienen agro-tóxicos. Y, como es de suponer, aquéllos que no poseen venenos, son carísimos. Para acceder a productos de primera calidad, libres de sustancias nocivas para la salud, hay que tener un buen nivel económico. Para tener un buen nivel económico, habrá que estresarse… y así sucesivamente. La rueda no deja de girar. No existe salida posible.