Saber comer I

LA CLAVE PARA UNA BUENA SALUD

 

En la actualidad aumentaron las enfermedades relacionadas con nuestra alimentación, es normal que esto suceda, ya que todo lo importamos del exterior y, lastimosamente, lo malo se nos pega más fácilmente. Somos muy permeables a las costumbres que nos venden las campañas publicitarias. Estamos muy acostumbrados a consumir varias veces en la semana las comidas rápidas como pizzas, empanadas, hamburguesas, milanesas, panchos, gaseosas, jugos artificiales, etc. Y, cuando lo hacemos, nosotros mismos nos sentimos contentos por haberle ofrecido a nuestros hijos los que son sus preferidos. Mientras que, lo único que estamos haciendo es acrecentar la preferencia por una alimentación que traerá consecuencias dañinas para nuestra salud.

Siempre buscamos darles lo mejor a nuestros hijos, y en ese afán,  muchas veces, le damos el gusto, llenando la heladera de alimentos muy calóricos y no nutritivos, tales como: fiambres, galletitas  y dulces de distintas marcas, golosinas, chocolates, etc., y la lista puede seguir.

Cambiemos estos malos hábitos y preocupémonos de que reciban desde niños una alimentación equilibrada, sana y adecuada, que les ayudará a tener un futuro mejor, porque evitarían  muchísimas enfermedades como obesidad, diabetes, litiasis biliar (piedras en la vesícula) hipercolesterolemia (colesterol alto), hipertrigliceridemia (triglicéridos alto),  etc.

Los padres debemos ofrecerles a nuestros hijos otras opciones más sanas, desde pequeños, para acostumbrarlos a saber elegir lo mejor.

Algunas recomendaciones para una alimentación equilibrada:

COMIDAS IMPORTANTES

OPCIONES

 

Es elemental un buen desayuno, porque es como el combustible principal que necesita el organismo  para empezar el día. 1 taza de lácteos (leche o yogurth) c/ pan acompañados c/ queso  blanco y mermelada, ó con cereales.

 

Media mañana y/o media tarde.

 

Frutas que pueden ir acompañadas en trocitos con yogurt, ó yogurt c/ cereales integrales.
En el almuerzo tratemos de que la proporción del plato pueda ser bien completo, es decir, que tengan todos los nutrientes principales Carne (pollo, pescado, carne magra) ó poroto, verduras, cereales (arroz, fideo, polenta),  acompañar siempre el menú familiar  con ensaladas y jugos naturales.

 

La merienda puede consistir en el mismo menú que el desayuno. 1 vaso de licuados de frutas c/leche c/ tostada ó galletitas de agua,

ó yogurt c/ cereales integrales.

No incluir galletitas dulces, ya que éstas tienen mucha grasa saturadas (manteca)

 

La cena debe ser liviana, para su rápida digestión, se debe evitar las comidas copiosas, ya que las mismas son causas de malestares estomacales  e insomnio. 1 sándwich de atún,

Omelette (1 huevo + 1 claras) c/ensalada verde,

sopa de verduras c/ queso,

churrasco c/ ensaladas

pollo grillé c/ ensalada mixta.

 

Continuará…

 Gladys Noemí González  * Licenciada en Nutrición

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