Respeto

Es primordial, para entender su verdadera esencia, cultivar el respeto hacia uno mismo, utilizar correcta y adecuadamente nuestro tiempo y aprovecharlo al máximo, aplicando la mayor concentración en tratar de mejorar, en todo sentido, cada día. Si no me respeto yo mismo, mal puedo respetar a otros o  pretender que alguien me respete.

Segundo, hay que respetar a los demás. Actuar con más humildad, sentido común y solidaridad y desterrar la soberbia. En la vida es fundamental movernos poniendo atención a cada movimiento y dando pasos seguros, con prudencia.

Intentar expresar, o explicar, qué es respeto, es demasiado complicado, pero es posible ver en qué sitio se halla. Respeto es, indudablemente, una de las plataformas encima de la cual se apoyan la ética y la moral. Esto lo podemos aplicar perfectamente a cualquier ámbito, en cualquier momento.
Respeto es conocer, admitir, tolerar y comprender tal y cómo son los demás, sus pensamientos y sentimientos, aunque no sean iguales, parecidos o similares a los nuestros. Respeto es escuchar las ideas ajenas aunque no estemos de acuerdo con ellas o pensemos que son equivocadas. Respeto es reconocer el derecho que tenemos todos a expresarnos y ser escuchados. Respeto es aceptar al prójimo tal como es, con su forma de ser y su manera de pensar. Debemos darnos cuenta de que la verdad no nos tiene  como únicos dueños.
Respetar significa reconocer, darle el lugar que le corresponde y comprender al humilde y al engreído, al pobre y al rico, al sabio y al ignorante. Respeto es entender que ese ser humano, pequeño o grande, física, moral, social o intelectualmente distinto, se merece toda tu atención, sin importar su condición.
Nuestro cotidiano accionar debería estar regido por el respeto. En nuestra casa, en el trabajo, en la escuela, en las calles, en la iglesia, en todos lados. Y aquéllos que consideran a la persona respetuosa como débil o pusilánime, están muy equivocados ser respetuoso indica un alto grado de sensibilidad, de cultura y  de buena educación.

Es tan agradable ser respetado y tenido en cuenta, pero así como lo sentimos nosotros debemos hacer sentir a los demás. Todo cambio comienza por uno mismo, siempre.

 

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