Umbría

Bruma, confusión, tenebrosidad, velo…

Una sombra es una región de oscuridad. Cuando no llega a ser luz, se queda en penumbras. Sin embargo a veces, es mucho más que eso y facilita el asombro.

En los ámbitos de la psicología, la Sombra representa el inconsciente colectivo. De buenas a primeras suena impresionante y hasta alarmante, pero una vez que se profundiza en la cuestión caemos en la cuenta de que existen cosas mucho más graves y preocupantes.

En las esferas deportivas, más concretamente en el boxeo o el kick boxing, se denomina “hacer sombra” a un tipo específico de entrenamiento.

En dibujo y pintura, para dar la sensación de volumen a un objeto o figura, se utiliza lo que se conoce como “sombreado”.

Seguramente muchos escucharon hablar de las famosas “sombras chinescas”. Las mismas son espectáculos de muy antigua tradición en las esferas del cine.

Tener mala sombra significa ser portador de una buena dosis de antipatía.

Estar asombrado puede significar  sorprendido, estupefacto, o, en su defecto, haber sido hechizado por alguna bruja ladina, en las cuales no creemos pero que las hay, las hay.

Recordemos que en la conocida historia “Peter Pan”, el protagsombras.jpg 4onista perdía su sombra dando comienzo y lugar a toda la trama.

Algunos individuos identifican la sombra como la fuente de las artes oscuras y la magia negra. Al suspenso y al terror. Es allí precisamente, donde surgen los espectros, las apariciones y los fantasmas. Lejos de la luz.

Generalmente, se relacionan las sombras con la ignorancia, la clandestinidad, el desconocimiento y el misterio.

En la famosa  novela “El señor de los anillos”, Mordor es la tierra “donde mueren las sombras”.

Nobleza obliga e impide que nos olvidemos de “Don Segundo Sombra”.

En cosmética, las sombras de distintos tonos y matices son muy apreciadas y utilizadas.

Muchos dichos populares y canciones, ocupan el término sombra:

Dice un proverbio árabe, “El hombre no puede saltar fuera de su sombra”.

Tagore sentenció, “Tú no ves lo que eres, sino su sombra”.

“Una sombra muy pronto serás”; “Sombras nada más”.

Nuca olvidaremos el sabio consejo del maestro de Kung Fu, “Pelea con tu sombra”.

Para finalizar, les dejaremos una frase propia y autóctona, “Cuídate de no salir de las sombras tan sólo para entrar al eclipse total”. Sombrío ¿no? Es preferible… “Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas”, Salmos 17:8

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