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Mates y otras yerbas
En esta bendita región del mundo se consume habitualmente YERBA MATE. La famosa ilex paraguayensis, es degustada en todas sus variedades, como infusión: mate (caliente), tereré (frío), mate cocido (se obtiene de calentar agua con yerba, se lo puede tomar caliente o frío). Asimismo, se preparan tortas, masas y hasta helados con la yerba mate.
En las góndolas de los supermercados, se aprecian muchísimas marcas de yerba, algunas con nombres realmente pintorescos. No obstante, si hablamos de contenido, la mayoría de los consumidores, salta de marca en marca buscando una calidad aceptable que es complicada de atinar. Este fenómeno acaece porque, con todo que constantemente salen nuevas marcas, la gran mayoría no posee el gusto y las características que un buen matero busca y prefiere. Últimamente, algunos fabricantes inescrupulosos, mezclan la yerba propiamente dicha con cualquier verdura, sin embargo el paladar no miente y no se deja engañar fácilmente.
Algunos individuos se toman el arduo trabajo de combinar distintos paquetes de diferentes marcas y procedencias. Se embarcan en esta tarea, sofisticadamente artesanal y coqueta, con el sano propósito de conseguir un producto medianamente aceptable. Por estos lares, todo el mundo matea, es una de las mejores excusas para juntarse a “arreglar el mundo”. Antaño, era lo más barato para ofrecer a quien nos deleitara con su visita o nos dispensara su compañía, hoy en día los precios se han equiparado con los del barril de petróleo crudo (desconocemos las causas) y sólo a alguien muy conocido o muy querido se le ofrece un buen mate.
No entendemos las razones, motivos o circunstancias, que llevaron las cosas a este estado pero sufrimos las consecuencias cotidianamente, a menudo y todos los días. Lo curioso del tema y notable, por cierto, es que la inmensa mayoría de los habitantes de esta zona, acostumbramos cargar el conocido equipo de “termo y mate” en el auto, moto, bicicleta o el vehículo que se les ocurra, para tomar mientras trabajamos, paseamos, viajamos, etc. Por ese motivo, casi toda nuestra ropa tiene manchas de distintas tonalidades de verde (el tono depende de la marca, hay algunas que son tan fuertes que sirven hasta para pintar).
Las leales manchas de color semejante a la hierba fresca, o al dólar, son reconocidas como la marca identificadora de la zona, un sello verde mate, algo así como la celebérrima onda verde. MGT/10.-
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